Concepto
Un concepto es una unidad de información íntegra. No se le puede definir a través del volumen de texto, la cantidad de palabras o la estructura formal. Un concepto puede ser muy simple y otro complejo, pero en ambos casos se trata de un único contenido independiente.
Un concepto no es igual a una palabra. Una palabra es un signo que puede utilizarse para denotar diferentes contenidos. Un mismo término puede designar varios conceptos diferentes si detrás de él se encuentran distintos sistemas de significado.
Un concepto no es igual a una definición. Por lo general, una definición solo delimita los contornos de un término, pero no garantiza la comprensión del contenido en sí. Un concepto debe explicarse lo suficiente como para poder considerarse una unidad de información independiente, y no una simple etiqueta.
Asimismo, un concepto no es igual a la forma de exposición. Un mismo concepto puede desarrollarse mediante un texto, un esquema, un ejemplo, un experimento, un diálogo o de otra manera. La forma puede cambiar; el contenido del concepto, no.
Un concepto no tiene por qué ser inmediatamente comprensible para cualquier persona. Esto es de principio fundamental. Existen conceptos simples y complejos. La complejidad está determinada no solo por el contenido en sí, sino también por las palabras, los principios y los conceptos más simples que el lector en concreto ya comprende.
Si una persona necesita un concepto complejo, este se puede descomponer en partes integrantes más simples, comprenderlas y luego regresar al concepto original con una base suficiente. Esto no significa que el concepto complejo deje de ser independiente o que deba estar formado formalmente por otros conceptos. La descomposición es un método de comprensión, no una estructura obligatoria de almacenamiento del conocimiento.
Por esta razón, Conceptica no tiene como objetivo construir una enciclopedia completa de todo el conocimiento. Eso es imposible e innecesario. Registramos conceptos individuales que nosotros mismos comprendemos y consideramos útiles para transmitir a otros. Al mismo tiempo, el valor de cualquier concepto es relativo a la necesidad de cada persona: incluso un concepto muy complejo y científicamente denso puede serle totalmente innecesario en este momento.
Un buen ejemplo de la diferencia entre término y concepto es «Pensamiento sistémico». El término en sí es ampliamente conocido y tiene varias definiciones diferentes. Sin embargo, distintas definiciones pueden conducir a conceptos independientes diferentes, ya que detrás de la misma combinación de palabras se ocultan diversas formas de ver y describir los sistemas.
Precisamente por eso, un concepto no es un nombre ni una formulación, sino un contenido informativo íntegro que puede existir en diferentes formas y con distintos niveles de profundidad de desarrollo.